Mi tesoro

¿Cuál es tu mayor tesoro? Sin duda cuando una se convierte en madre (o en padre) la respuesta la llevamos escrita en las venas, a fuego y con mucho orgullo.Estos enanitos, que crecen más rápido de lo que deseamos, se convierten en nuestra batería de vida. Nos hacen tener el corazón en un puño tanto cuando nos preocupamos por ellos, nos sentimos orgullosos por sus avances o nos dan ganas de regalarlos…y es que este sentimiento no es malo tenerlo. No significa que lo vaya una a hacer, pero sin duda son momentos que a todos se nos pasa por la cabeza y que luego recordamos con una sonrisa en la boca por la que nos hicieron pasar en ese momento.

Me alegra ver como un club abierto como las Malasmadres  exponen a diario estas sensaciones que vivimos al convertirnos en madres y padres. Un placer sin duda ser colaboradora de su blog con posts relacionados con la moda (puedes ver algunos aquí, aquí y aquí). Porque quien nos importa de verdad nos hace sentir la mayor de las alegrías, pero también la mayor de las penas o de las rabias. Eso no pasa con las personas que no nos importan. Igual que les pasa a ellos con nosotros y a nosotros en el papel de hijos e hijas. Y después, valoras aún más esa unión, ese amor, esa sensación de lo imprescindibles que son para uno.

A diario, vemos distintas formas de educar y criar. Ninguna es mejor o peor si se hace con cariño, aunque sea muy distinta a la que defiendes. Pero he de decir, que me mata ver como algunos padres y madres no valoran los avances de sus hijos o son los primeros en faltarles el respeto. Todo eso se volverá en nuestra contra en algún momento.

Tenemos en nuestras manos crear un futuro de personas con valores que merezcan la pena. Donde aprendan a jugar, compartir, amar, reir, esforzarse, ayudar, imaginar, estudiar, sentir…y en lo que vivan estará el aprendizaje mayor.

Cada uno a su ritmo, sus dificultades, sus manías,  sus miedos,  sus talentos y  sus inquietudes. Ayudemos a que encuentren su camino. Lo recorrerán por ellos mismos, no solos, pero tampoco lo haremos por ellos. Y si se tropiezan, les animaremos a levantarse, aprender que han de mirar las dificultades que se encuentren para saber sortearlas y así continuar el camino alcanzando sueños y superando metas.

Porque ellos nos han hecho querer a alguien más que a nosotros mismos y de manera desmesurada hasta doler. Porque son nuestro todo, son nuestro mayor tesoro.

Ana de Bedoya.

Look PequeDavid

Rebecón: Zara

Jeans: H&M

Sneakers: Yumas

Look Ana

Jersey: Zara

Jeans: Zara

Bolso: Mango

Botines: MaryPaz

1 Comment

  1. Nicholas Muschaweck 23 febrero, 2017

    Me ha servido de mucho éste artículo, con permiso pasaré a compartirlo en mi fb con unos amigos que creo que les va a servir, muchas gracias por compartir esta nota con nosotros 😀

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